Equipo 2 guion de prezzi.

Universidad Veracruzana
Facultad de Pedagogía
Nuevas Tecnologías aplicadas a la Educación
Dra. Gilda Catana López

Equipo:
Beristain Alfaro Juan Ramón
Chávez Luna Jennifher Mariel
Prieto Tecalco Aimeé
Ramírez Rosales Yanís
Reyes Leslie

Evaluación en la enseñanza distribuida

La evaluación de los aprendizajes

El término “evaluación” es dilucidado de diversas maneras, según los diferentes enfoques y perspectivas, que van de lo cuantitativo a lo cualitativo. La Real Academia Española (2001) considera al término evaluar como “señalar el valor de algo […] Estimar los conocimientos, aptitudes y rendimiento de los participantes”, es decir lo presenta como sinónimo de valorar.

Sin embargo, es muy común que el término evaluación se identifique como medición y en este sentido Quesada (1991) en López, B. & Hinojosa, E. (2003) define la medición como “[…] el proceso de asignar una cantidad al atributo, después de haberlo comparado con un patrón”, tomando en cuenta esta definición lo que el facilitador realiza es “medir el resultado escolar”, describiendo cuantitativamente el grado de dominio que tiene el participante sobre los contenidos de la materia.

Cronbach (1984) en López et al. (2003), define la evaluación como un “proceso mediante el cual el facilitador y los participantes juzgan si han logrado los objetivos de enseñanza”.

En este mismo orden de ideas, Fermín (1980), destaca que evaluar los objetivos significa considerar el cambio de conducta, el crecimiento intelectual, la adquisición de destrezas y habilidades y el desarrollo mental del participante en el dominio del programa, pero almismo tiempo, debe someter a juicio la conducta, la metodología y las técnicas de enseñanza del educador.

Por el contrario, otro grupo de investigadores, consideran que la evaluación forma parte de un todo integrado donde las acciones posibilitan a quienes las llevan a cabo: mejorar, perfeccionar, ajustar campos, corregir los errores e incidir en los aciertos, en síntesis, aporta información sumamente rica para fundamentar la toma de decisiones que guiarán el quehacer educativo.

Uno de estos, es Saavedra (2004) quien plantea la evaluación como el proceso de identificar, obtener y proporcionar información útil y descriptiva acerca del valor y el mérito de las metas para la toma de decisiones y resolución de problemas y de acuerdo a Rosales (2003) constituye una reflexión crítica sobre todos los momentos y factores que intervienen en el proceso didáctico con la finalidad de conocer los resultados del mismo.
Con base en las anteriores definiciones, para efectos de este artículo, se considera la evaluación como una etapa del proceso de enseñanza-aprendizaje orientada a determinar el progreso de los participantes y fundamentada en los tipos de evaluación que deben ser tomados en cuenta para determinar lo significativo de los aprendizajes esperados o logrados, atendiendo a su temporalización, tales como las evaluaciones diagnóstica, formativa y sumativa, las cuales se describen a continuación:

• Diagnóstica. La evaluación diagnóstica inicial y puntual permite al participante conocer cuáles son los conocimientos previos que tiene y qué es lo que sabe; reconocer sus diferentes formas de razonamientos y las dificultades que posee para entender algunos contenidos. Al facilitador, la evaluación diagnóstica le permite tomar decisiones sobre las estrategias de facilitación que puedan mejorar el proceso de aprendizaje y remediar las fallas detectadas antes de
iniciar los nuevos contenidos.

• Formativa. Este tipo de evaluación se realiza paralelamente al proceso de facilitación y aprendizaje. Su función es esencialmente didáctica, es decir, regula el proceso educativo para adaptar las estrategias y actividades al aprendizaje de los participantes. En la evaluación formativa, lo importante es identificar las fallas que puedan existir y las medidas que las puedan remediar, más que valorar los resultados.

La evaluación formativa promueve, además, que el facilitador ya no sea el único que ejerza la evaluación, sino que los participantes puedan involucrarse activamente en la misma mediante la autoevaluación, entendida ésta como la evaluación que éstos realizan de sus producciones y la coevaluación como la evaluación de un participante o grupo de participantes sobre las producciones realizadas por otros, en conjunto con el facilitador.

Los tipos de evaluación complementarios al proceso de evaluación permiten, por tanto, una evaluación formativa que se puede realizar en cualquier momento del proceso de facilitación y aprendizaje.

• Sumativa. Se le llama también evaluación final por cuanto se realiza luego de terminar un determinado proceso educativo, con el objeto de verificar si los aprendizajes previamente establecidos fueron logrados de acuerdo a los criterios señalados. En la evaluación sumativa prevalece la función social más que la didáctica, ya que las decisiones que se toman tienen que ver con las calificaciones y certificaciones.

En relación con los tipos de evaluación señalados anteriormente, la evaluación formativa permite determinar si los procesos de construcción realizados por los participantes son los más indicados y verificar la eficacia de las experiencias y estrategias de aprendizaje seleccionadas por el facilitador para así realizar el ajuste necesario en aras de lograr el progreso esperado.

Por otro lado, los tipos de evaluación mencionados pueden estar basados en contenidos que tengan que ver con hechos y conceptos además de procedimientos, habilidades o destrezas, actitudes, valores y normas. Es decir, un proceso evaluativo basado en contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales, bajo cualquier modalidad educativa, bien sea, formal o informal, presencial o en línea.
Evaluación basada en el modelo tradicional

Se caracteriza a la evaluación tradicional por los siguientes aspectos:

1) los parámetros tienden a ser establecidos por el docente sin tener en cuenta criterios académicos y profesionales;
2) se brindan notas cuantitativas sin criterios claros que las justifiquen;
3) generalmente se hace con el fin de determinar quiénes aprueban o reprueban una asignatura;
4) tiende a centrarse más en las debilidades y errores que en los logros;
5) es establecida por el docente, sin tener en cuenta la propia valoración y participación de los estudiantes;
6) tiende a castigar los errores y no se asumen estos como motores esenciales del aprendizaje;
7) son escasas las oportunidades para el automejoramiento, pues los resultados de las pruebas de evaluación son definitivos, sin posibilidades de corrección o mejora;
8) se asume como un instrumento de control y de selección externo;
9) se considera como un fin en sí misma, limitada a la constatación de resultados;
10) se centra en los estudiantes de manera individual sin tener en cuenta el proyecto docente y de institución.

Modelo basado en la evaluación constructivista

El constructivismo sostiene que el aprendizaje es esencialmente activo. Una persona que aprende algo nuevo, lo incorpora a sus experiencias y a sus propias estructuras.

EVALUACIÓN
 Privilegia el papel activo del alumno como creador de significado, la naturaleza auto-organizada y la evolución progresiva de las estructuras del conocimiento, es decir, aborda la evaluación formativa.
 La evaluación formativa se entiende como un refuerzo que ayuda al alumno a reconstruir el tema de evaluación y dirigido a promover la construcción del conocimiento.
 Debe estar orientada a evaluar los procesos personales de construcción personal de conocimiento.
5.  En el enfoque constructivista, se centra la atención en el nivel de análisis, por lo tanto las capacidades del alumno para clasificar comparar y sistematizar son claves para la evaluación formativa.
6.  La evaluación en este marco tiene la intención de dar a los estudiantes una oportunidad para seguir aprendiendo; esto exige que el profesor reconozca las diferencias individuales y de desarrollo de intereses, capacidades, destrezas, habilidades y actitudes. Así, la evaluación debe partir verificando lo que los alumnos ya saben (evaluación diagnóstica).
7. LA EVALUACION CONSTRUCTIVISTA MIDE:  Los conocimientos adquiridos y la capacidad de los alumnos para aplicarlos en situaciones variadas.  El desarrollo de destrezas, habilidades y cambio de actitudes.
8.  Si los alumnos son capaces de establecer una relación con el conocimiento que difiere de la que demanda el profesor.  Si los alumnos contribuyen a aportar un nuevo significado al conocimiento, alterando incluso la dinámica de la interacción establecida por el docente en el aula
Principios de la evaluación basada en competencia

En la actualidad se existe modelo educativo que se basa en desarrollar competencias y evaluar su desarrollo, sus principios básicos de la evaluación basada en competencias son: validez, confiabilidad, flexibilidad e imparcialidad.
La evaluación de competencias tiene las siguientes características:
• No puede ser observada directamente y se basa en las evidencias del aprendizaje adquirido.
• Los juicios no absolutos por ello hay tres principios básicos.
I. Se ve la competencia integrada: incluye conocimiento, comprensión, resolución de problemas, habilidades técnicas, actitudes y ética. Se ve la competencia con sus elementos y criterios de desempeño de manera simultánea.
II. Métodos directos y relevantes: asegurar que los esfuerzos de aprendizaje de los alumnos estén apropiadamente dirigidos; y asegurar que los criterios que se usarán para el juicio de evaluación estén claros para los alumnos. (contextos específicos y estrategias específicas).
III. Usar amplia base de evidencias para evaluar competencia: Implica mezcla de métodos para proveer evidencias suficientes que enfatice en el desempeño. (El balance entre la credibilidad externa y la validez es importante cuando la legitimidad de las certificaciones todavía no ha sido establecida)

Tobón (2005) recomienda lo siguientes pasos para desarrollar una estrategia de evaluación basada en competencia.
1. Agrupar elementos y criterios de desempeño de una competencia.
2. Analizar métodos de evaluación disponibles de evaluación directa e integrada.
3. Analizar métodos prácticos tales como tiempo y recursos.
4. Tabla de especificaciones que relacionen competencia con método que será evaluado.

También recomienda algunos criterios para el diseño y validación de instrumentos
1. Ubicar cada uno de los elementos de competencia de una determinada unidad de competencia.
2. Planear las técnicas e instrumentos de valoración de acuerdo a los componentes de los saberes de cada elemento de competencia.
3. Definir los criterios de valoración.
4. Establecer el tipo de evidencias de aprendizaje que debe presentar el estudiante.
5. Diseñar los instrumentos de valoración ya considerando los pasos anteriores.
6. Validar los instrumentos de valoración antes de ser empleados en la docencia.
7. Con base en los resultados, se procede a realizar los ajustes pertinentes a los instrumentos.
8. Archivar los instrumentos de valoración para que puedan ser aplicados por los docentes en el momento que se considere pertinente.

Al abordar los ocho criterios que se deben considerar para la evaluación es pertinente tomar en cuenta si la evaluación que se va a realizar es formativa, la cual se refiere cuando los resultados se utilizan con fines de retroinformación; es decir, para que el docente y los estudiantes conozcan la forma en la cual se va desarrollando el aprendizaje. O sumativa; cuyos resultados se utilizan para calificar a aun estudiante, entregarle un diploma o título al final del programa.

Tobón (2005) hace hincapié que ambos tipos de evaluaciones van ligadas puesto que la formativa es inseparable de la enseñanza y que la evaluación sumativa se lleva a cabo una vez que se ha completado un episodio de la enseñanza con la finalidad de comprobar hasta donde el estudiante ha aprendido lo que se supone ha aprendido.

Una vez que se dio un panorama general sobre la evaluación y su importancia en el proceso educativo, se concluye que la valoración y evaluación son procesos importantes y fundamentales para el aprendizaje, puesto que dan cuenta de las competencias desarrolladas, además de indagar lo que se puede modificar durante el desarrollo del curso, procurando alcanzar las metas plateadas.

 
La evaluación tradicional en el enfoque tecnológico

Una vez presentadas algunas definiciones de evaluación, sus tipos según su temporalización, y examinada desde la clasificación de los contenidos, se puede afirmar que las pruebas o exámenes vistos como evaluación tradicional son utilizados continuamente por los facilitadores tanto en los diferentes momentos de su aplicación, como para evaluar cualquier tipo de contenido.

La evaluación tradicional, basada en resultados, en el nuevo enfoque tecnológico está centrada, fundamentalmente, en exámenes o pruebas objetivas, ya que en el fondo no se modifica su esencia medicionista, sino que cambia la forma de aplicación con la incorporación del computador y empleo del mismo en algún momento del proceso de evaluación (evaluación asistida por el computador): en cuanto a la distribución, análisis y puntuación de los trabajos o exámenes; en el análisis de los datos a través de máquinas como el Optical Mark

Reader (OMR) que procesa rápidamente formularios en papel,digitalizando las marcas que señalan las opciones (Ej. Prueba de aptitud académica, pruebas de ingreso a las universidades); y en el análisis y transferencia de la información de la evaluación a través de la red.

En otros casos el proceso de evaluación está completamente automatizado (evaluación basada en el computador): los ítems se presentan a los participantes a través del monitor, este responde por medio del teclado, y las calificaciones se le entregan electrónicamente.

Para especificar los procesos anteriores en la aplicación de test automatizados, Cebrián (2003) sostiene que:

La automatización de exámenes pretende optimizar diferentes aspectos del proceso: aplicación, corrección e interpretación. En dicho proceso se han podido observar diferentes grados de automatización […] la realización del examen en formato de papel y lápiz y contestación en una hoja de lectura óptica, para su posterior corrección por ordenador; la presentación de las preguntas en formato de papel, y contestación y corrección a través de ordenador; y la presentación, contestación y corrección de las preguntas a través de ordenador.

Ríos (2008) engloba la aplicación de test informatizados en dos grandes grupos:

Test asistidos por computadora.

Se denominan así aquellos test que son administrados por computadoras. Son fácilmente adaptables a este tipo de test los ítems de selección simple y múltiple, de ordenamiento o jerarquización, de verdadero o falso, de apareamiento, de
completación, entre otros. La implementación de estos test aunque no se diferencian esencialmente de los tradicionales a pesar de la incorporación novedosa de la tecnología, permite ser administrados individualmente y acortar el tiempo.

Test adaptativos asistidos por computadora.

Son un subtipo de los test asistidos por computadora, ya que al igual que estos, son administrados por máquinas pero además, poseen tres características adicionales: los elementos del test son seleccionados y adecuados para cada uno de los participantes que lo realicen; el test se acaba cuando la computadora localiza el nivel de conocimiento del participante que está siendo evaluado; y como consecuencia, los test adaptativos son normalmente más cortos, en términos del número de elementos presentados y del tiempo necesario para emitir una valoración global del participante en la materia que representa dicho test.

Estos test proporcionan los siguientes beneficios frente a los test tradicionales escritos a mano: el test debe poder realizarse las veces que se desee, limitadas éstas sólo por el número de computadoras disponibles y las restricciones del facilitador de la materia; el tiempo que ocupa el test es típicamente más corto; el test es administrado y puntuado de manera automática y, podría emitir un informe sobre la valoración global del participante de manera casi inmediata y las preguntas presentadas al participante, corresponden al nivel de éste.

Herramientas y posibilidades de evaluación a través de Internet

Una de las herramientas que más se ha venido utilizando para la evaluación del aprendizaje a través de Internet es el software para diseñar pruebas cerradas con posibilidad de autocorrección. Las principales ventajas que ofrecen este tipo de métodos han sido puestas de manifiesto por Lavié (2008):

• Ahorra tiempo en su desarrollo y distribución.
• Reduce el tiempo de respuesta, aumentando el efecto positivo del feedback.
• Reduce los recursos humanos y materiales necesarios.
• Permite el almacenamiento de los resultados y su posterior tratamiento.
• Flexibiliza el momento en el que el participante ha de realizar la evaluación.

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